El Tribunal Oral Federal 4 condenó a Julio De Vido por uno de los primeros escándalos de corrupción del kirchnerismo relacionado con la adjudicación de obras de ampliación de gasoductos a la empresa sueca Skanska.
Los jueces determinaron que el ex ministro de Planificación Federal reciba una pena de 5 años de prisión, inhabilitación perpetua por el delito de cohecho pasivo en concurso ideal con administración fraudulenta en carácter de coautor.
Con este veredicto, De Vido sumó la quinta condena por hechos de corrupción, que se agregan a los 4 años por la compra de los Trenes Chatarra; los 4 años por sobreprecios en la importación de GNL; los 3 años en suspenso por la casa Odebrecht, y los 4 años confirmados por la Corte Suprema en Tragedia de Once, por la que cumple arresto domiciliario en su casa de Zárate.
Otro de los condenados fue el ex secretario de Obras Públicas, José López, a 5 años de prisión, inhabilitación perpetua por el delito de cohecho pasivo en concurso ideal con administración fraudulenta en carácter de coautor.
También resultaron absueltos 17 imputados, después de que el Ministerio Público desistió de acusarlos, al considerar que no fue acreditada su responsabilidad en los hechos. Se trata de Ignacio De Uribelarrea, Rubén Gueler, Claudio Moretto, Pedro Carrozzo, Raúl Orsini, Renato Cecchi, Walter Cecchi, Danimirio Kovacik, Daniel Nodar, Estela Insenga, Miguel Spital, Juan Ferrari, Jorge Roldán, Alejandro Tettamanti, Blas Pierotti, Jorge Butti y Enrique Rubinsztain.
Los fiscales Abel Córdoba y Joaquín Gaset habían sostenido en su alegato que “De Vido, López y Ulloa actuaron de manera conjunta y coordinada para direccionar licitaciones en favor de la constructora, utilizando concursos privados sin justificación y permitiendo así la maniobra fraudulenta“.
El juicio Skanska se extendió a lo largo de 47 audiencias desde abril de 2024, involucró la presentación de pruebas por parte de 78 testigos y la exposición de los alegatos. El tribunal está integrado por Néstor Costabel, Jorge Gorini y María Gabriela López Iñiguez.
El caso
La investigación de Skanska representa un caso emblemático en el esquema de sobornos y sobreprecios que marcó el inicio de las investigaciones sobre corrupción en la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
El objeto del caso fue determinar si existió un esquema de pagos de coimas a funcionarios públicos, a cambio de orientar la licitación de las obras de ampliación de los gasoductos Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS) hacia la empresa Skanska.
El expediente se abrió en el año 2006 con la instrucción del juez Ariel Lijo y la intervención del fiscal Carlos Stornelli. A partir de una extracción de testimonio de este sumario, se inició otra pesquisa, que fue Odebrecht, en la que se analizó otra serie de contratos para obras en los mismos gasoductos.





