La previa al duelo de octavos de final del Mundial 2026 entre Estados Unidos y Bélgica estuvo marcada por la resolución de la FIFA, que dejó en suspenso la tarjeta roja impuesta a Folarin Balogun. El seleccionador del conjunto estadounidense, Mauricio Pochettino, destacó en conferencia de prensa que el 99,9% del mundo futbolístico coincidió en que la expulsión fue injusta y consideró que la decisión del organismo rector “es imposible de superar en términos de justicia”.
En sus declaraciones Pochettino aseguró: “Como todo el mundo que ama el deporte y confía en la ética, celebramos todos la decisión. Fuimos castigados suficiente contra Bosnia, jugando con diez por una decisión totalmente injusta. No solo porque soy el seleccionador de Estados Unidos. El 99,9% está de acuerdo con que fue una roja injusta”. El técnico recordó que esa expulsión “les pudo costar el Mundial”, dejando a su equipo en inferioridad numérica durante los últimos minutos del encuentro previo.
El seleccionador insistió en que “ha habido evidencias en el pasado de que se puede suspender una sanción” y que no entiende “quién se puede sorprender” por la decisión del Comité Disciplinario. “No es una cosa extraordinaria. Hemos visto muchas jugadas que no han sido sancionables como la nuestra. Si hay alguien perjudicado en esta situación fue Estados Unidos”, señaló el entrenador.
Consultado sobre el impacto del equipo en el desarrollo del fútbol en Estados Unidos, Pochettino explicó: “Los jugadores tienen que dejar ese legado, quienes están creando la relación con los aficionados. Estamos llegando tan lejos y vamos a recordar el camino. El legado ya está. Antes de empezar el Mundial no veíamos gente jugando al fútbol, ahora ya se ve y los culpables son mis jugadores”.
El técnico argentino consideró que el crecimiento del “soccer” en el país es una oportunidad histórica: “Antes del Mundial tenía la idea de que no era un país futbolero, ahora es una oportunidad de que el soccer siga creciendo. Veía a Inter Miami con Messi con los campos llenos, porque seguían a Messi, no tanto el deporte, pero creo que ahora se seguirá siguiendo. Grandes jugadores que están aquí y sobre todo el legado de este Mundial va a hacer que el soccer comience a crecer. Si este país se despierta y empieza a sentir este deporte, cuidado, porque el potencial es grande, esperemos haber aportado nuestro granito de arena”.





