Las Leonas conquistaron el Mundial luego de empatar 1-1 ante Países Bajos durante el tiempo reglamentario y ganar 3-1 en los shoot-outs. Las locales se habían puesto en ventaja mediante Yibbi Jansen, mientras que Granatto convirtió el empate argentino.
En la definición, Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairo marcaron para Argentina. La arquera Cristina Cosentino fue una de las figuras al detener tres ejecuciones neerlandesas, actuación que permitió al seleccionado quedarse con el título ante el vigente campeón mundial.
La consagración significó además el final de una extensa hegemonía de Países Bajos en la competencia. Las neerlandesas habían ganado los últimos tres Mundiales, disputados en 2014, 2018 y 2022, y buscaban alcanzar su cuarta corona consecutiva jugando como locales.
Argentina volvió a quedarse con el título después de 16 años y sumó la tercera estrella a su historial. Las anteriores conquistas habían sido Perth 2002 y Rosario 2010, mientras que Países Bajos continúa como el seleccionado más ganador de la competencia con nueve campeonatos.
Con su tercera consagración, Las Leonas quedaron como el segundo seleccionado con más títulos mundiales, por encima de Alemania y Australia, que tienen dos cada uno. El equipo argentino completó además el certamen sin derrotas y superó a las locales, que habían llegado a la final con seis victorias en igual cantidad de presentaciones.





